Misas separadas

Zaragoza, Instituto Fernando el Católico, 1987. (Epílogo de Jorge Valdano).

“No tengo empacho en afirmar que no soy un gran consumidor de poesía. Mi agenda cultural se ofrece con grandes lagunas en este género. Y es que la poesía se me antoja un producto que debe ser consumido con semejante disposición que la de su creador: apasionadamente. Por desgracia, ni existen suficientes autores que me apasionen, ni dispongo, a menudo, del apropiado estado de ánimo para disfrutarla.

¿Por qué hacer poesía, entonces? En realidad yo albergo serias dudas de que este producto que tienes en las manos pueda alcanzar el resonante calificativo de POESÍA. No me jactaré alegremente de ser Poeta, titulación ésta que, a la vista de su impresionante reproducción, lleva a pensar que hacer versos es un adorno innato a cualquier ser humano. ¡Qué lejos de la verdad!

¿Por qué hacer ESTO, entonces? Mi respuesta es sencilla: he intentado confeccionarme aquello que me gustaría leer en otros. Al no hallarlo, salvo en raras ocasiones, decidí asumir el riesgo de probar a hacerlo yo. Así de claro. Y de ingenuo. El resultado, pese a que los poemas van envejeciendo, no me desagrada. En todo caso, para que lo siguiente sea mejor, es necesario que antes haya un principio.

Esta primera experiencia será, sin duda, muy valiosa. Apenas he publicado unos versos sueltos en alguna publicación minoritaria. No conozco, entonces, el reflejo de la crítica ni la valoración de los lectores. En todo caso no se me podrá objetar “perder el compás”, como dijo Bergamín. El desamor, la luz, el alcohol, la soledad o la duda han sido los hechos que han inspirado este trabajo. Más o menos como a todos los poetas. Así de vulgar.”

Joaquín Carbonell

TE DI UN BESO

Te di un beso y te sentiste herida
jamás te daré un verso en mi vida.